sábado, 26 de abril de 2008

Kelvis Ochoa en el “Karl Marx”

¿Díganme quien de Uds. no ha escuchado nunca una canción de Habana Abierta?, ¿quién no ha “descargado” con su forma novedosa de abordar la música cubana?, esos timbres que no pierden el rumbo entre lo autóctono y lo universal… haciéndolo muy bien en ambos terrenos!!!!.


Pues un integrante de esa “Habana”, aquella “Abierta” que tiene mucho de metáfora en su nombre y en sus objetivos musicales, anoche estuvo por primera vez en el Kart Marx de La Habana y realmente el reto fue ampliamente recompensado para todos los que, como yo, brincábamos como locos en cada una de sus canciones. Ese fue Kelvis Ochoa!.

Ya sabrán de su look desenfadado característico y de su clásica y reiterada frase “esto es lo más grande de la vida!!!”, lo cual, junto a su ánimo jovial y parlachín, su música, hicieron que además de “festejar” y escuchar cada tema, pasáramos una noche realmente mágica, con todo el teatro parado bailando y cantando a gritos… Así pasaron por el escenario, como invitados especiales de Kelvis para la ocasión Samuel Formel (hijo de su padre, co-director de Van Van y baterista de esa orquesta), un increíble guitarrista español llamado Gaby (del cual nunca antes había escuchado, pero que cubrió el intermezzo con un par de temas que hicieron gritar a los rockeros del público), los Tambores de Bejucal, la comparsa “Los Guaracheros de Regla” y otros muchos músicos que iban y venían convenientemente, acompañándo la ejecución de los temas de forma brillante… Y ni hablar de su excelente “grupo” acompañante _que no lo es como tal, sinó es un grupo de talentosos músicos amigos de Kelvis que lo acompañan en sus presentaciones_... Para que calibren adecuadamente el valor del mismo, sólo les comentaré que se encargó casi todo el tiempo de los teclados Hernán López-Nussa y que la vitoreada Yusa estuvo entre las voces del coro como una más...

Resumiendo, desde su vestuario _un pulóver que era la bandera cubana_ hasta la escenografía _una instalación llamada “Taller de reparaciones” del artista plástico René Francisco_, pasando por todas las especialidades: iluminación, sonido, dirección artística _a cargo Jorge “Pichi” Perugorría_ y musical del espectáculo _del “mago” Hernán López-Nussa_, TODO, estuvo pensado para crear un show activo, ágil, continuo, diferente a los que usualmente se pueden ver en aquel lugar, y por el cual salimos plenamente satisfechos de haber asistido al debut “en grande” de ese carismático artista... y esperando desde ya el anuncio del próximo!.